Nacemos con un destino marcado, o bien lo vamos marcando nosotros con nuestros actos?.
Ahora sentada delante de mi ordenador me puse a pensar y a meditar, con la ayuda de mi compañero Nag Champa, como cambia la vida y la de las personas de tu alrededor según el camino que tomamos en la vida, podemos coger la autopista, la nacional o la comarcal y no sabemos donde nos llevara, o bien nos quedamos quietos esperando que la vida pase porque nos acojonamos ante cualquier posible cambio, queremos hacerlo pero el miedo a lo desconocido nos invade, necesitamos cambios porque no estamos conformes con lo que tenemos, pero no todos tenemos lo que hay que tener para decidir cambiar nuestra vida.
Lo cierto es que si analizamos y pensamos que hubiera pasado si en tal momento de nuestra vida hubiéramos cogido otra carretera distinta a la que estábamos, nos damos cuenta de que según nuestras elecciones podríamos haber cambiado no solo nuestro rumbo, sino también el rumbo de las personas que están a nuestro alrededor. ¿Que hubiera pasado.....?, esa es una pregunta que no podremos contestar porque no lo sabemos.
Por eso creo que hay que actuar según nos dicte el corazón o la intuición porque
es mejor arrepentirse de lo que hemos hecho, que de lo que nunca hicimos.
Tags: decisiones